Oposición
Aquí te presentamos una visión muy genérica de la oposición a Ingeniero Industrial del Estado para que conozcas a grandes rasgos en qué consiste el proceso. Podrás consultar todos los detalles en las distintas secciones de la web.
Titulación necesaria
Para inscribirse al proceso de oposición al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado es necesario disponer del título que habilita para el ejercicio de la profesión regulada de Ingeniero Industrial.
Es decir, tener el título universitario de Ingeniero Industrial del “plan antiguo” o, en el actual Plan Bolonia, disponer de Grado + Máster, siendo este último el Máster en Ingeniería Industrial que habilita para el ejercicio de la profesión. En ningún caso se podrá acceder únicamente con un Grado de los actuales.
Proceso selectivo
Se trata de una oposición pura, es decir, la nota será únicamente la que se obtenga al final del proceso, sin posibilidad de presentar méritos como experiencia, formación u otros títulos.
Una vez inscritos, se inicia el proceso que será evaluado por un Tribunal, compuesto en su mayoría por miembros del Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado, así como miembros de otros cuerpos A1 de la Administración General del Estado.
El proceso de oposición consta de 4 exámenes. Para conocerlos más en detalle, puedes visitar nuestro post donde explicamos los examenes de la oposición a ingenerio industrial del estado.
Nota final y curso de prácticas
Una vez superadas las cuatro pruebas, la nota final será la suma de las notas de todas las pruebas, lo que determinará la posición para elegir la plaza y empezar a trabajar como Ingeniero Industrial del Estado.
Antes de la elección de los destinos, se deberá hacer el curso de prácticas, o curso selectivo como lo denomina la convocatoria. Este curso tendrá una duración máxima de un mes. A partir del inicio de dicho curso se empieza a cobrar el sueldo base.
El curso de prácticas no influirá en la posición del proceso de cara a la elección de plazas, y la calificación será simplemente apto o no apto. No hay que preocuparse en absoluto sobre si pasaremos el curso o no.