¿Por qué ser Ingeniero Industrial del Estado?
Antes de empezar a estudiar la oposición al Cuerpo de Ingenieros Industriales del Estado hay que plantearse si nos valdrá la pena o no todo el esfuerzo. Pueden ser varios los motivos que nos empujen a decidirnos: cambiar de trabajo, vocación de servicio público, el sueldo, o las condiciones, entre muchos otros.
Aquí desarrollamos algunas de las motivaciones que más interesan a los opositores.
Sueldo
Respecto al sueldo, si bien es cierto que en la empresa privada existe la posibilidad de llegar a ganar mucho más, puesto que no hay límite, no suele ser la norma en términos generales. Los sueldos iniciales en la empresa privada son normalmente bajos y se requieren varios años de experiencia para ir progresando en este aspecto. En el caso de los Ingenieros Industriales del Estado, al aprobar la oposición tendremos un salario digno desde el inicio y con posibilidad de progresión. Para informarte más sobre este aspecto, puedes visitar nuestra sección sobre el sueldo del ingeniero industrial del estado, donde te dejamos más detalles del sueldo inicial y las herramientas para que puedas calcular la progresión.
Condiciones
En cuanto a las condiciones, de las cuales te hablamos más en detalle aquí, disponemos de unas condiciones más favorables que la gran mayoría de empresas del sector privado. Se pueden resumir en 22 días hábiles de vacaciones, más al menos 6 días de asuntos propios, flexibilidad horaria, teletrabajo o facilidades para conciliar la vida laboral y personal, además de las que te hablamos en su sección específica.
Trabajo
Por último, haciendo mención de las tareas a desempeñar, puedes consultar las funciones típicas y algunos ejemplos en la sección trabajo. A grandes rasgos, serán puestos de responsabilidad en alguna Subdirección General o en otros organismos públicos. El trabajo en niveles altos de la Administración General del Estado te permite llevar a cabo tareas de gran impacto en todo el territorio nacional, que implican la contribución al desarrollo normativo del país, la autorización de proyectos o la concesión de ayudas a la industria, entre muchos otros.